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Con la llegada del invierno una de las principales preocupaciones es asegurar el confort de la vivienda y mantenerla libre de humedad. Este fenómeno tan común en los hogares de nuestro país es el enemigo número uno para lograr casas cómodas, acogedoras y sanas.

Según el “Manual de Uso de la Vivienda”, desarrollado por la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), el confort térmico se refiere a las condiciones ambientales en las que los usuarios se sienten cómodos y sin molestias al interior de sus viviendas.

Para que una casa sea confortable se deben controlar factores como la temperatura del aire y de las superficies de pisos, muros y ventanas; las corrientes de aire, el metabolismo humano y la vestimenta, entre otros.

Una vivienda térmicamente confortable es capaz de ofrecer un ambiente saludable, durante todo el año. Por el contrario, una que no lo sea puede, incluso, perjudicar la salud y el bienestar, al ser muy frías en invierno y calurosas en verano, implicando además, un alto consumo de energía para lograr un adecuado nivel de confort.

 

CONTROLAR FILTRACIONES

Hoy de cara al invierno es necesario saber como decirle adiós a la molesta humedad. Lo principal es eliminar cualquier causante de este fenómeno como filtraciones en techos, paredes, tuberías rotas y goteras.

Por supuesto, se deben conocer con anticipación los puntos vulnerables a la humedad que existen en la casa y que, por lo tanto, requieren de mayor atención.

Lo ideal, según señala el documento del gremio constructor, es mantener la temperatura al interior del hogar en 20° C durante el periodo invernal y en 24° C en verano, con el fin de tener un ambiente de confort y, además, minimizar el consumo de energía. Esto en caso de contar con calefacción y aire acondicionado.

 

 

LA CLAVE ES VENTILAR

Lo que sí hay que recordar es que se debe ventilar, aunque esto signifique pérdida de calor o frío en el recinto por algún instante.

El cierre total de las habitaciones sin que circule aire, por lo menos cada cierto tiempo, favorece el mantenimiento de la humedad y con ella la desagradable aparición de hongos, bacterias y moho en muros y techos, por ejemplo.

Por eso, es ideal aprovechar el aire de la mañana o las primeras horas de la noche para ventilar sus espacios internos.

 

CALEFACCIÓN EFECTIVA

Un aspecto fundamental al hablar de confort térmico es la elección de los sistemas de calefacción. Escoger uno que sea efectivo es de gran importancia para garantizar un mayor control de la temperatura y el máximo ahorro energético posible.

Se recomiendan ventanas con termopanel o dobles ventanas con el fin de minimizar las pérdidas de calor. También se pueden reemplazar las ventanas de vidrio simple por una de las anteriores.

Para controlar el ingreso o salida de aire por ranuras en ventanas y puertas se deben sellar marcos de ventanas y revisar y reparar sellos de felpa en las ventanas de aluminio.

En el caso de los sistemas de calefacción, para que tengan un rendimiento óptimo, los estudios del gremio constructor, señalan que deben realizarse las mantenciones indicadas por el fabricante.

Por ejemplo, si se cuenta con un sistema de calefacción por radiadores, éstos no deben cubrirse ni con ropa, ni cortinas, ni muebles.

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